Tarta de queso, lima y té matcha

miércoles 14 de noviembre de 2018

Ingredientes:

Para la base:

  • 130 gr. de galletas tipo Digestive
  • 55 gr. de mantequilla

Para el relleno:

  • 6 hojas de gelatina
  • 540 gr. de queso crema
  • 400 gr. de nata para montar fría
  • 75 gr. de nata para montar
  • 175 gr. de azúcar
  • 2 o 3 cucharaditas de té matcha
  • Colorante alimentario verde
  • 200 gr. de creme fraiche (nata fresca)
  • Zumo de dos o tres limas

Preparación:

Primero de todo elaboraremos la base, engrasando el molde y colocando una tira de acetato de 8/10 cm. de altura alrededor del mismo, que nos permitirá darle más altura a la tarta y, además, nos ayudará a obtener un mejor desmoldado.

Después trituramos las galletas hasta convertirlas en migas, derretimos la mantequilla en el microondas y lo mezclamos todo.

Colocamos las mezcla en la base del molde y presionamos con los dedos para que se prense bien. La ponemos en el congelador mientras preparamos el relleno.

Para preparar el relleno, primero pondremos la gelatina a hidratar en un poco de agua fría, y entonces empezamos a preparar la mezcla.

Batimos el queso con el azúcar, primero a velocidad lenta y después media/alta. Cuando haya comenzado a blanquear y esté esponjosa, añadimos la creme fraiche y, poco a poco, el zumo de lima.

Calentamos los 75 gr. de nata en el microondas (30 o 60 segundos) y disolvemos la gelatina (previamente escurrida) en ella. Después, incorporamos poco a poco a la crema de queso.

Batimos los otros 400 gr. de nata hasta que esté semimontada (que no esté demasiado firme) con una batidora de varillas.

Con ayuda de una espátula vamos mezclando la nata con la crema de queso, con movimientos envolventes. Cuando esté bien integrada, separamos la masa en dos mitades. A una de ellas le añadimos el té matcha y el colorante alimentario verde (opcional) y mezclamos bien. Después, vamos colocando las dos masas sobre la base de galletas alternando las capas, de forma que vaya quedando una capa blanca y otra verde.

Cuando ya tenemos toda la tarta hecha, la dejamos cuajar en la nevera hasta el día siguiente. Desmoldamos, retiramos el acetato y ¡lista para disfrutar!

¡Buen provecho!

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